viernes, 22 de febrero de 2013

Quietud como desastre.

hay sábanas limpias
el gozo ha cambiado sus pestañas de lugar
y ahora ya no tropieza conmigo
alega que soy suficiente
como si acaso alguna vez
hubiera vestido la tristeza
suficiencia

hoy no huele a hogar
aunque la intuición siga burlándose de mí
recordando que ya no llegas tarde
ni son tus llaves las que tintinean
esa pelea tierna tan típica
que ahora no es más que otro reclamo
y gris olvido

hay nieve en las calles
y juro que no sé jurar ni a sueños rotos
porque desprenderse nunca fue
andar hacia adelante
por eso siempre tuve los pies mojados
de no aprender nunca lecciones
en la lluvia

hoy no sabe a pena
pero llevo colgada en las clavículas
demasiado tiempo esta rutina
de no rozarte a tientas
ese espasmo que me inventas cada vez
que llegas sin venir
estando

hay vacío en mi despensa
desafiando las paredes que son piel
a dos manos y con lengua
sabiendo a queja a invierno a sinsentido
y no buscando huellas imposibles
en distancias que no se romperán
así la nieve

pero hay sábanas limpias

No hay comentarios:

Publicar un comentario