sábado, 10 de diciembre de 2011

soixante et onze.

y de golpe,
sin pretexto ni ademán algunos,
enmudeció.
como hacían sus manos siempre que peinaban su melena.
como hacían sus ojos siempre que estallaban de luz.
como siempre quiso llegar a hacer.
enmudeció,
de Vida.

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